viernes, 12 de junio de 2026

SI EL CHAPO Y EL MAYO HUBIERAN SABIDO…. EL COSTO DE LAS MEDICINAS

Por Manuel Farill Como todos, con el paso de los años he tenido que ir aumentando mi dependencia a algunos medicamentos para conservar mis funciones. La Tamsulosina sirve para permitir el mejor flujo de la orina; la Mementina para fortalecer la memoria; la Glimepirida para bajar el nivel de glucosa en la sangre, el Pero eso si: todos estos medicamentos y suplementos han aumentado geométricamente su costo, de por sí elevado. Tanto que ahora ir a las farmacias exige llevar una carretilla con billetes o una tarjeta de crédito Platino. Debo aclarar que los medicamentos mencionados no son los que yo tomo. No sé cuánto cuesta, ni me interesa, el precio de un gramo de cocaína o de alguna de Viagra y el Cialis pues para qué recalcarlo… las drogas llamadas “duras”, pero sé que su tráfico produce fortunas y miles de muertos. Generalmente acaban con la vida de quienes las trafican, ya sea a manos de las fuerzas armadas o de sus propios compinches (nota: esta no es una mala palabra). Lo que sí sé es que estas drogas son costosas. La historia de estas drogas es fascinante y algo ya he escrito al respecto aquí mismo, porque ya es tiempo de que les enseñemos a nuestro vecinos, los mismos de siempre, que ellos fueron los que causaron que se consumieran en su país con tanta enjundia. Y reflexiono (sí, señor, a veces lo hago) si el Chapo Guzmán, si el Mayo Zambada o sus similares hubieran sabido de antemano lo que se ganaba en la industria farmacéutica, de weyes se hubieran metido a producir, traficar y transportar las drogas duras; además, sabiendo que la industria mencionada es un robo, pero en cambio es totalmente legal. Les voy a poner un ejemplo que se me ocurrió cuando me recetaron hace años, por primera vez, una droga para “bajar” mis niveles de colesterol en la sangre y que producen los Laboratorios Pfizer (pero puede ser cualquier medicamento hecho por otro laboratorio). La sal se llama atorvastatina (¿será porque “te atoran”?). La caja de dicho fármaco, con 30 tabletas de 20 mg cada una costaba un ojo dela cara y la pupila del otro. Ahora ya, en 2026, sólo cuesta 3050 con lo que te dan 600 mg de atorvastatina, lo que quiere decir que cada gramo de esta sustancia cuesta $5045. Para que ustedes se den una idea, un gramo de oro puro de 24 kilates en México hoy, cuesta aproximadamente $2300. O sea que la sal cuesta casi poco más del doble que el oro. Yo estoy de acuerdo en que las farmacéuticas gasta (invierten) mucho dinero investigando y siguiendo los protocolos a veces absurdos de la FDA —como quedó demostrado al permitir la venta de las vacunas contra el COVID 19 sin llevarlos a cabo por completo— como todos aquellos que hacen investigación, pero esas inversiones ya se pagaron hace decenas de años. Afortunadamente ahora ya contamos con los medicamentos genéricos y similares que es un logro de los gobiernos anteriores a los de la 4ª Transformación y que no se menciona nunca. Imagino que no les conviene, ahora que presumen de que todo lo bueno es de sus funestos periodos. Esto echa por tierra el lema de la Cuatro T de “primero los pobres”, porque ¿cuáles pobres podrían comprar medicinas recientes? El gobierno no se mete a controlar los precios desmesurados ni de los medicamentos ni de ninguna otra cosa. ¿Qué tal los costos por ver en el Estadio Azteca un partido del Mundial? Tal vez si el gobierno les pagara lo que les debe a las farmacéuticas, no faltarían las medicinas en todo el país y habría un mejor control de sus precios. ¡El Chapo, el Mayo y compañía deben estar en sus diminutas celdas echando humo por las narices! Y han de decirse: “si hubiéramos sabido…”

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