sábado, 25 de abril de 2026

Homeopatía: ¿timo o medicina? Esto es un transcrito de un artículo que no es mío, pero que apoyo totalmente.

¿Medicina? Definitivamente, no. Ambas tuvieron un origen común hace tres siglos, pero hoy los métodos pseudocientíficos se acercan más a la superstición que a la curación. Corren malos tiempos para la homeopatía. Hace unos meses, Australia impuso la retirada de los productos de medicina alternativa de las farmacias y Estados Unidos anunció la obligación de comercializarlos con la advertencia de que no son medicamentos. En 2015, un niño murió en Italia porque sufría otitis y se le trató con los métodos de esta pseudociencia. Hay lectores que pueden sorprenderse al leer estas noticias porque aparenta ser un tratamiento seguro. De hecho, hay facultativos que se anuncian como homeópatas. En Madrid existe un hospital que se rige por la filosofía de este dudoso sistema curativo. Incluso hay universidades que ofrecen másteres en esta disciplina. Y por supuesto, en muchas farmacias encontrará este rótulo en letras grandes. MÁS INFORMACIÓN “La mayoría de los farmacéuticos cree que la homeopatía es un timo” Las ‘medicinas alternativas’ aumentan hasta un 470% el riesgo de muerte en pacientes de cáncer (no hay alternativas: o se es medicina o es herbolaria) El declive de la homeopatía, un negocio fomentado por el sistema La realidad es que la homeopatía es a la medicina lo que la astrología a la astronomía o la alquimia a la química. Todas tuvieron un origen común hace tiempo, pero la medicina es una ciencia y la homeopatía sigue siendo una superstición. Surge de las ideas de Samuel Hahnemann. A finales del siglo XVIII ingirió una sobredosis de quinina como experimento para cuestionar los postulados del libro del médico escocés William Cullen que estaba traduciendo. Esto le produjo unos síntomas que asoció con la malaria. A partir de ahí desarrolló los postulados de que lo similar cura lo similar y que cuanto más diluido esté un principio activo es más potente. Ninguna de estas ideas era correcta. Para empezar, los síntomas de un envenenamiento por malaria no son los que él describía, por lo que posiblemente lo que sufrió fue algún tipo de alergia. Lo similar no cura lo similar. La mejor prueba es que el dolor no es como una amapola, pero de esta planta se extraen potentes analgésicos. Tampoco algo es más potente cuanto más diluido, y lo puede comprobar cualquiera que le eche agua al whisky. Sin embargo, en su momento, la propuesta de Hahnemann podía tener sentido. En aquella época anterior a los ensayos clínicos, la medicina “oficial” utilizaba terapias agresivas y sin ninguna eficacia como lavativas, sangrados, inducir vómitos o administrar productos tóxicos como el arsénico, el mercurio y el plomo. Era más probable que el paciente se muriera por el tratamiento que por la propia enfermedad. En ese contexto, un método basado en dar agua o pastillas de azúcar, es decir, en no hacer nada, evitaba el daño que provocaba la propia medicina, y los resultados, para afecciones que podían curarse solas, eran muy satisfactorios. Por eso triunfó hace 200 años. No obstante, en dos siglos la ciencia ha avanzado mucho. La aplicación del ensayo clínico ha conseguido logros como la vacunación o los antibióticos, además de fármacos efectivos contra muchas afecciones que en tiempos de Hahnemann eran mortales y que hoy se consideran problemas menores. ¿Y qué ha hecho la homeopatía en este tiempo? ¿Alguien conoce algún tratamiento pseudocientífico que haya desplazado a alguna medicación convencional? Ninguno. Y no será porque no se ha probado. Se han hecho cientos de experimentos para ver si tiene algún tipo de efectividad. De momento, sin éxito. ¿Y por qué se vende en farmacias? La homeopatía se beneficia de una excepción de la ley del medicamento según la cual para venderse no tiene que demostrar que es efectiva sino que es inocua, algo que no tiene problema en superar puesto que es agua y azúcar. Hace unos años se planteó una regularización, pero acabó en el limbo y ahora mismo los productos homeopáticos viven en un vacío legal. Por lo tanto, esta disciplina pseudocientífica pudo tener sentido hace 200 años, pero en la actualidad es como esas series que se alargan demasiado, una broma pesada de la medicina. Y si alguien quiere hacer un sencillo experimento sobre su efectividad, la próxima vez que vaya al dentista que pida un anestésico homeopático. A ver si siente dolor o no.
El mito de la pseudociencia Los productos homeopáticos son prácticamente agua. En los preparados se utiliza la nomenclatura CH (centesimal hahnemanniana) para indicar las veces que se ha diluido el producto original. 1 CH implica que se ha diluido una parte de tintura en 99 de agua. 2 CH, una parte en 9999 de agua. Es decir, las disoluciones que aplican están fuera de toda lógica científica. Hay especialidades homeopáticas de 30 y 40 CH que equivalen a disolver una molécula en una esfera de agua del tamaño del sistema solar o del universo, es decir, no hay nada, solo agua. Los homeópatas argumentan que el agua retiene la memoria de lo que ha disuelto y eso explica su efectividad. El misterio es cómo consiguen que recuerde solo lo que el pseudocientífico quiere que recuerde y olvide lo demás. De MFG: se necesitaría ser muy ignorante y muy crédulo para seguir creyendo en esta seudociencia. Si usted ya cayó en esta creencia, cuídese de no enfermar más.

miércoles, 8 de abril de 2026

Carta abierta a la Lic. Clara Brugada Molina, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México 8 de abril de 2026.

Distinguida Licenciada Brugada: Estoy seguro de que estará usted muy complacida con su labor frente a la gran y querida Ciudad de México. Mi intención al escribir estas buenas intenciones es señalarle, de manera respetuosa, algunas fallas que millones de citadinos notamos a diario y que han contribuido a que nuestra Ciudad haya perdido su grandeza, de la que el Maestro Novo escribió hace años. Estos detalles que enumero a continuación hacen que la Ciudad parezca más una ciudad pequeña que la Megalópolis de la que presumimos tanto en todo el mundo. Estoy seguro de que usted querrá distinguirse dejando una mejor Ciudad que la que le fue heredada para que su nombre sobresalga de entre los anteriores Jefes de Gobierno que hemos tenido. La conmino a que con el apoyo de sus habitantes deje usted una Ciudad de México con indudable grandeza, como París, Nuave York, Tokio o Roma. 1. La falta de seguridad en nuestros bienes y en nuestras personas. No podemos salir de nuestras casas sin el “Jesús en la boca” de que vamos a regresar. La verdad es que con los niveles ridículos de impunidad que tenemos en la Ciudad (sólo entran a la cárcel el 3% de los imputados), los ciudadanos y nuestras familias, —me refiero a los que somos trabajadores, cumplidos y honrados—, estamos tras de las rejas de nuestras casas o departamentos y los delincuentes andan libres afuera. Ellos tienen armas y falta de escrúpulos, nosotros no las tenemos para defendernos (y cada vez es más difícil obtener permisos para portar armas). ¿Ha tratado usted de intentar registrar y portar un arma por la vía legal? ¡Hasta de una carta de un psiquiatra se requiere! 2. Aunado al anterior, al salir a las calles, los que tenemos automóviles—que cada vez somos más—, nos encontramos con bloqueos y manifestaciones que ocurren por fallas del sistema: Los manifestantes bloquean porque no les cumplen lo ofrecido; no aparecen a los desaparecidos (luego, no hay control del crimen). Estamos encerrados en la Ciudad. ¿ le gustaría llevar a sus nietos o sobrinos a conocer su país en automóvil? Sin sus agentes de protección (merecida, por cierto) ¿se atrevería usted a salir a las carreteras así “puebleando”? ¿no, verdad? 3. Al mismo respecto, a la inseguridad para circular libremente, añadamos los montachoques, los policías mordelones que se la pasan viendo si la placa coincide con el día en que circulan los autos, los pedigüeños, las indígenas mexicanas o inmigrantes que piden dinero, los aparta-lugares, los tragafuegos y los limpiaparabrisas (además de los vendedores de mil productos). Por cierto, seguramente usted sabe por qué “trabajan” de esa manera. Porque ganan mucho dinero comparándolos con los asalariados, no pagan impuestos, y ¡trabajan cuando quieren y el tiempo que desean y a sus horas! La protección del IMSS no les importa porque hasta ahora es muy deficiente y los trámites para la jubilación son la mar de engorrosos y tardados. Le propongo que las autoridades los vayan registrando para que no puedan cobrar sus muchas ayudas gubernamentales compra-votos. 4. Con respecto a los paros, bloqueos y manifestaciones, seguramente no desconozco la Constitución que nos rige y tienen todo el derecho de hacerlos, pero ahora cualquier bolita de vecinos con el pretexto que sea bloquean vías de comunicación principales, con lo fácil que sería hacerlos subir a las banquetas para que protesten todo lo que quieran. Para eso están los granaderos y granaderas, lo mismo que están para impedir los desmanes del “grupo negro” durante las manifestaciones del Día de la Mujer (8M). ¿Usted cree que en Nueva York, Paris, Brasilia, Tel Aviv o Moscú dejarían bloquear las calles y pintarrajear paredes y estatuas a quien fuera a la hora que fuera? ¡Ya es tiempo de quitarnos el miedo al Síndrome de Tlatelolco! 5. Ni hablar de las muchas manifestaciones públicas. ¿Qué le parece que en 2026, a 58 años de lo sucedido en Tlaltelolco, siga habiendo manifestaciones (para recordarlo) encabezadas por una bola de viejos que se dicen asistentes y/o testigos de lo que haya ocurrido? Todos los demás jovenzuelos ni idea tienen por qué están protestando. ¿Qué los parientes de los muertos de Ayotzinapa no se habrán dado cuenta de que, con todo el dolor de mi corazón, ya están fallecidos? ¿Y los quien vivos? Es mucho el poder en las manos del Gobierno de la CDMX, pero aún no llega a revivir a finados. A menos de que sean manifestaciones multitudinarias, deberían, por lo menos, avisar de ellas días antes, sus trayectos y su duración… y hacerlo por las banquetas y sin destruir propiedad privada o pública. 6. La contaminación del aíre es debida no sólo al gran número de automóviles, que se deben a la falta de un buen transporte masivo, a la mala calidad del combustible que utiliza la CFE, sino también a la pésima calidad del pavimento contaminante que el Gobierno de la Ciudad se empeña en seguir usando y a la cantidad de fábricas que se asientan en la Ciudad. Esto nos lleva al tema de los baches: en vez de usar concreto hidráulico en las vías principales, se insiste en bachear con ese terrible pavimento, con lo que los millones de agujeros se convierten en topes (pequeños, pero topes). Además, están los cientos de topes que los propios citadinos y los Delegados mandan levantar en sus calles y hasta en sus avenidas (que por cierto, apenas se ven, pero se sienten). ¿Que no hay nadie que le diga a usted estos problemas y sus posibles soluciones? ¡Cambié de equipo, por favor! Hágalo por el bien del aire que respiramos todos. Y esto también nos lleva a la pésima calidad de la gasolina (¿o huachicol?) que se vende en el país, venga de donde venga. ¿En qué otra Ciudad grande del mundo sucede lo de la “doble contingencia”? Sé que la Ciudad está en un valle casi sin salidas, que hay inversiones térmicas, etc, pero no exenta la mala calidad del transporte público, del pavimento y de la gasolina. 7. Los súper camiones de carga, sobre todo los de una o dos o más cajas, deberían circular en horarios específicos por las noches o madrugadas. En parte, son culpables de los baches que nos aquejan, pues el pavimento tiene un límite en su desgaste, y por ellos deberán pagar un impuesto extra destinado a pagar las calles. Lo mismo los camiones refresqueros y similares. Las camionetonas SUV particulares deberían pagar un impuesto basado en su peso muerto además de la tenencia vehicular. ¿Eso, el horario especial, significa que las tiendas paguen más a los empleados que reciben las entregas? ¡Pues que les paguen más! Bastante caro cobran. 8. ¿Y qué me dice de la sincronización de los semáforos? Puede que los sincronicen un día, pero al día siguiente llegan los policías de tránsito (llamémosles “mamíferos”) y los descomponen, sin darse cuenta de que si un solo semáforo está desincronizado, afectará a muchos más. Si estuvieran sincronizados, habría un mejor flujo de autos y autobuses y sería menos engorroso el tráfico en la Ciudad que usted maneja y bajaría el problema de la contaminación. No se resolvería, pero amainaría. Y ya que estamos en eso, hay que volver a colocar los nombres de las calles con letreros adecuados a la época. Solamente en algunas colonias y en el Centro Histórico se pueden leer. Eso nos reduce al nivel de un pueblo. Dejo para otra ocasión el seguir escribiéndole mis puntos de vista, pero seguramente usted lo sabía desde el inicio de su campaña en pos del Gobierno de la CDMX: ¡NO ES NADA FACIL GOBERNAR UNA MEGACIUDAD COMO ESTA, sobre todo, llena de mexicanos! Su seguro servidor,

lunes, 23 de marzo de 2026

EL PAPEL DE MEXICO EN EL PROBLEMA MASIVO DE DROGAS EN LOS EE.UU

Manuel Farill, 9 de marzo de 2026. Los problemas con las drogas han afectado a la humanidad desde el inicio de los tiempos. En este artículo me referiré a los asuntos que empezaron alrededor de los años 60 del siglo pasado, específicamente en los EEUU. Recuerdo, aunque era yo un jovencito en la Ciudad de México que en una reunión entre los Presidentes de EEUU y de mi país, el americano, un poco como queja, le espetó al mexicano que “México era un trampolín de drogas que afectaban a los EEUU”. El Presidente mexicano, con mucho ingenio, le repuso “cuando hay un trampolín es siempre porque hay una alberca”. Y esa es la verdad pura. La alberca son los Estados Unidos, naturalmente. El problema actual de drogas en los EEUU no se resolverá a menos de que se modifiquen los asuntos estructurales que lo causan. En este caso es la demanda de drogas de parte de nuestros amigos estadunidenses. BREVE HISTORIA. Aun cuando en México el uso de la mariguana vienen desde hace siglos, era empleada por personas pobres e iletradas en su mayoría, principalmente soldados y policías. Y no hay que olvidar que tiene usos medicinales también. Durante la Segunda Guerra Mundial (SGM) se dice (en estos asuntos es muy difícil encontrar documentación) que los EEUU solicitaron al entonces gobierno de México, que era su aliado, un permiso para cultivar amapolas en el estado de Sinaloa por sus condiciones climáticas, y el ejército estadunidense necesitaban un lugar seguro para tener una oferta abundante y segura de Morfina para los soldados heridos y esto fue porque en aquellos tiempos su principal proveedor fue Turquía, y el ejército alemán estaba muy cerca de ella. En ese entonces en la SGM muchos soldados estadunidenses estaban usando morfina y trajeron sus adicciones a los EEUU. La mayor parte de las heridas de guerra se trataban con morfina como un poderoso analgésico, una prima de la heroína, y así se engancharon, trayendo a los Estados Unidos la necesidad de tener más drogas opiáceas. Aun así, no fue sino hasta la guerra de Vietnam que su uso se volvió un problema para los EEUU porque fue a finales de los 60{s que el uso y el abuso de las drogas rápidamente se volvió una moda entre los jóvenes estadunidenses. Esos estudiantes y hippies se enviciaron por las drogas además de los soldados que se volvieron adictos en el sudeste de Asia, en Vietnam y Laos, y se volvieron un problema de salud que obligó al gobierno del Presidente Johnson a declarar “la guerra contra las drogas”. Se cuenta por todas partes que hombres del gobierno estadunidense, de alguna oscura agencia gubernamental volaron al estado de Sinaloa, al noroeste de México, y entrenaron a los agricultores a cultivar amapolas, de las que se extrae la heroína en su forma elemental: el opio—que produce muchos otros derivados. Estos hombres “pagarían bien”, dijeron, de acuerdo al conocimiento común en México. Bueno, la guerra acabó y afortunadamente los aliados ganamos (México tiene una pequeña parte de ese triunfo en las Filipinas) y ya no se necesitó la morfina para uso medicinal. Pero, por desgracia, los mismos individuos que habían venido la primera vez como agentes del Gobierno de EEUU, ahora vinieron como traficantes de drogas, a pesar de que el gobierno mexicano ya había retirado el permiso de cultivar amapolas. Estos dealers ofrecieron a los agricultores más dinero si continuaban cultivando amapola y mariguana—mucho más que lo que les hubieran pagado por los granos comunes—pero sólo si éstos aceptaban venderles estos productos a estos tipos. Desde luego, aunque había mucho más peligro al hacerlo, estos agricultores—los fundadores de los ahora-famosos carteles—aceptaron el trato poir que el dinero es el dinero. De ahí el inicio de México en la producción de drogas “duras”. Eventualmente, todos los estados mexicanos con costa al pacífico se involucraron, no sólo Sinaloa. Y fue precisamente en este sitio que se desarrolló un sitio muy poderoso llamado el “Triángulo Dorado”, con el pueblito de Badiguarato en su centro. Es la frontera de tres estados mexicanos: Sinaloa, Chihuahua y Durango. Cuando el gobierno mexicano empezó a combatir a los líderes de los cultivadores de drogas, muchos de ellos se mudaron a Guadalajara, en donde se formó el infame primer cartel llamado precisamente el Cartel de Guadalajara. Así que pienso que la droga contra las drogas debería llamarse las “drogas de la guerra”. La cocaína vino más tarde de Colombia, en Sudamérica, básicamente durante la guerra de baja intensidad contra los “revolucionarios” que se llevó a cabo de 1974 a 1990. Ahí fue donde empezó el Cartel de Cali (y luego el de Medellín) con Pablo Escobar como su mero jefe. Fue abatido por el ejército colombiano el 2 de diciembre de 1993. Tenemos que tener en cuenta que cuando el líder de un cartel muere, el cartel explota en mucho más cárteles pequeños (que luego crecen) que están organizados como empresas y los líderes que sustituyen al finado casi siempre son peores que él. Así que acabas con un líder y muchos más toman su lugar (y se pelean entre ellos). Lo mismos sucede en México. Pero los cárteles colombianos fueron muy débiles para enfrentarse a los mexicanos, y éstos últimos ganaron la batalla. Ahora, la cocaína y sus derivados deben ser ordenados, pagados y transportados de Colombia a México, y de aquí a todos los rincones del mundo. Se dice que algunos cárteles mexicanos tienen influencia en Rusia, Italia y los Balcanes, por no mencionar a Europa Occidental y Oriental. Van a lugares tan lejanos como África y algunos países del sudeste asiático. La Coca, que es la planta de la que por medios químicos extrae la cocaína, sólo crece en la latitud de Colombia. Es posible que cuando los científicos estadunidenses logren cultivarla en ese país, los EEUU serán el principal proveedor mundial de la droga, como ha sucedido con la mariguana. Como dice el dicho: “cosechas lo que siembras”, sólo que esta vez, los EEUU cosecharon en México, con todo y los problemas que eso nos trajo, incluyendo la corrupción desmedida y el inicio de los cárteles mexicanos. Empezó con lo que se conoce como “plata o plomo”, que quiere decir “que si no aceptas la plata (dinero), vas a recibir plomo (balas)”. Puedes ser tu o alguien de tu familia cercana. LA PROPAGANDA DE LAS DROGAS Es raro ver una película estadunidense o europea (y ahora hasta mexicanas) en la que algunos de los actores no aparezca inhalando cocaína o fumando mariguana (un “porro”). El fentanilo es la droga de moda, aproximadamente 100 veces más fuerte que la morfina y 50 veces más que la heroína. Es de un origen diferente y produce efectos terribles porque desconecta al cerebro con el cuerpo. Esta es una manera de “normalizar la aberración”. Para los cinéfilos de todo el mundo podría parecerles que usar drogas es una condición normal. No debería ser así. En algunas ciudades turísticas mexicanas, los estadunidenses jóvenes pueden conseguir sus dosis en el tiempo que les lleva llegar de los aeropuertos a sus hoteles. En los barrios normales de clase media en la Ciudad de México es muy difícil observar yonquis o personas afectadas por las drogas, o tal vez ya no las notamos. No es así en lugares como los estados mencionados o en los cruces fronterizos al norte. Sin embargo, no es igual a lo que se observa en algunos vecindarios en Omaha, Wichita, Minneapolis, el Bronx o San Francisco. Y esos mismo sucede en muchas más ciudades y en Rusia y otros países de Europa. Recuerde: “uno cosecha lo que siembra”. ES UN NEGOCIO… MORTAL Como en todo negocio, se ofrece una mercancía y se espera otra a cambio. En este caso, los Cárteles, además de mucho dinero, exigen armas de fuego y un ilimitado número de municiones. Y no sólo pistolas, rifles y ametralladoras, sino también RPG´s , drones, y proyectiles además de granadas de mano. Es por ellos que recientemente el gobierno mexicano demandó a los vendedores de armas en los estados fronterizos con México. Todos sabíamos que era una batalla perdida, pero se hizo para encender luces rojas en esta clase de negocios. Porque es imposible que los vendedores de armas no sepan a quiénes les venden las armas, aunque a los mexicanos no se nos permita adquirir éstas ni en los EEUU ni en nuestro propio país. Cada vez que un estadunidense enciende un “porro” o usa crack, cada vez que alguien inhala cocaína o se inyecta heroína o fentanilo, mueren un soldado o un policía mexicanos, junto con quienes los rodean. No es de extrañar que en los últimos seis años 198,700 mexicanos hayan sufrido muertes violentas. Cierto: muchas de esas muertes eran de miembros de los carteles, pero muchas más eran de gente inocente que pasaba por ahí, lo que las autoridades mexicanas eufemísticamente llaman “Daños colaterales”. Y éstos, muertos o heridos, son lo que hacen que México aparezca en las noticias de todo el mundo. Para hacer una historia corta: las drogas que provienen del sur hasta ahora sólo tienen dos maneras de entrar a los EEUU. Por tierra es forzosamente por territorio mexicano; por el oriente y el occidente a través de las costas de dicho país. Aunque algpun dia será a través de Canadá. Mientras los estadunidenses demanden las drogas, éstas seguirán encontrando maneras y personas que las intenten introducir por las fronteras de ese país. Egoístamente podemos asentar que ese no es nuestro problema (de los mexicanos), es un problema de los EEUU. Las drogas no son solamente un problema de salud para los EEUU. Al fondo translucen los signos de profundos problemas sociológicos. ¿Podrán las autoridades estadunidenses con ambos problemas? ¿Entenderán que no es asunto de fácil resolución y que tienen que poner orden en su casa? Sinceramente esperamos que puedan… y lo hagan.

miércoles, 21 de enero de 2026

THE ROLE OF MEXICO IN THE USA´S MASSIVE DRUG PROBLEM

Drug problems have affected humankind since the dawn of time. However, in this article I will be referring to the issues that began in the late 60´s of the past Centuty, specifically in the US. I do remember, even though I was just a kid in Mexico City, when in a meeting between the Presidents of the US and Mexico, the American President, asking for help, told the President of Mexico that “Mexico was a springboard of drugs that affected the US”. The Mexican President answered very cunningly “that when there´s a springboard, is always because there´s a pool”. And that´s a crude truth. The pool is the US, of course. This present-day drug problem in the US won´t be solved unless its structural issues remain. In this particular case is the demand of drugs by our American friends BRIEF HISTORY. Even though in Mexico mariguana use comes back from centuries back, it was used mostly by poor people, low income social clases, mainly soldiers and policemen. And let´s not fortget it has valuable medicinal uses too. During World War II, the US asked Mexico for permission to grow poppies flowers in the State of Sinaloa, because the climate was ideal and the Army needed a safe haven to have an ensured and abundant supply of Morphine for the wounded soldiers. Because in those times their main supplier was Turkey and the Nazi wermacht was very close by. Although in the Second World War many GI´s were using morphine, and brought their addiction back to the US. Most casualties of war were treated with Morphine as a powerful pain-killer, a cousin of Heroin, and so they got hooked, bringing to the US the need for more of opiaceous drugs. Even so, it was until the Vietnam War that its use was a main problem in the US because it was in the late 60´s that the use and abuse of drugs rapidly became a fashion among the young people in the US. Those students, hippies got hooked up by drugs plus the soldiers that got addicted in Southeast Asia, became such a health problem that forced the Johnson government to declare a “war on drugs”. I´m told Government men, of some shady Agency flew down to the State of Sinaloa in the northwest of Mexico and trained the farmers, —mainly corn and weath growers— to cultivate poppies, from which the Heroin is extracted in its elementary form: opium—which produces many derivatives. This men “would pay well”, they said, acording to common knowledge in Mexico. Well, the war finished and thank God the Allies won it (Mexico had a smal part in that triumph in the Phillipines) and no more Morphine was needed. But, alas, the same guys who had come the first time as govenmental Agents, now came as drug dealers even though the Mexican Government had lifted the permission to grow poppies. This dealers offered the farmers more money if they continued growing poppies and marijuana, —much more than what would be paid for more common grains— but only if they, the farmers, agreed to sell their produce to this guys. Of course, even though the danger was a major issue, the farmers —the founders of the now famous Cartels— accepted the deal because money was , and still is, money. Hence the beggining of Mexico´s introduction to the hard drug production. Eventually, all the northern Mexican States bordering the Pacific Ocean were involved, not just Sinaloa. And it was in Sinaloa that a very powerful place developed called “the Golden Triangle”, with the small town of Badiguarato as its center. It is in the junction of three Mexican States: Sinaloa, Chihuahua and Durango. When the Mexican government started making war on the leaders of the drug growers, many of them moved down to Guadalajara, where the infamous first Mexican Cartel was formed as the “Guadalajara Cartel”. So I think the war on drugs should be called “the drugs of war”. Cocaine came later from Colombia in South America, mainly during the development of the low level war against the “revolutionaries” that took place from 1974-1990. That´s when the Cali Cartel, began, with Pablo Escobar as its main boss. He was killed by the Colombian army in December 2, 1993. We have to bear in mind that when a Cartel leader dies, the cartel explodes in many more small cartels that are organized as an enterprise should and its leaders are almost always worst than the ones who died. So you dissappear one leader, and many more take their place. Same thing happens in Mexico. But the Colombian cartels were too weak to face the Mexican ones, and the latter won that battle. Now, cocaine and its derivatives should be ordered, payed for and transported from Colombia to México, and from there to all corners of the world. It is said that some Mexican cartels have influence in Russia, Italy and the Balcans, not to mention western and Eastern Europe. They go as far as Africa and some countries in Southeast Asia. Coca, tha plant from which cocaine is extracted by chemical means, only grows in those latitudes. It is my way of thinking that when scientists in the US get to grow it there, the US will be the world´s main supplier, as has happened with marijuana. As the old saying goes: “You reap what you sow”, only this time the US reaped in Mexico, with all the problems that this could bring, including corruption and the start of the Mexican Cartels. It started what is known in Mexico as “Plata o plomo”, which translates as “if you don´t accept money (plata), you´ll receive lead (bullets)”. It could be you or someone in your immediate family. THE DRUG´S PROPAGANDA You can seldom watch a Hollywood or European movie nowadays without having to watch one or some of the actors dealing with or inhaling Coke or Crack or smoking Marijuana. Phentanyl is the now drug, approximately 100 times stronger tan Morphine and at least 50 time as strong as Heroin.. It is of a different source. That is a way to “normalize” an aberration. To world wide movie viewers, it would seem that “doing” drugs is a normal condition, and it shouldn´t be so. In Mexico, many American Young people can get a fix of either drug in the time it takes them to get from the airport to their hotels. In normal life at middle class neighborhoods in Mexico City its very difficult to watch junkies or people affected by drugs. Or maybe we just don´t notice it anymore. Not so in places like the mentioned States and especially the towns that line the border with the US. However, its not the same as what you see when you visit several neighborhoods in Omaha, Wichita, Minneapolis, the Bronx or San Francisco. And so it happens in many cities in Europe and Russia. Remember: You reap what you sow. IT´S A BUSINESS… A DEADLY ONE. As in any business, you have to hand over something in order to get another. In this case, the Cartels ask for firearms and weapons with their respective unlimited rounds. That´s why the Mexican government recently sued the firearms sellers in the states of the US that have a border with Mexico. It was a lost battle, everyone knew, but it was made to turn on red lights on his kind of business Firearms dealers that surely know who they are selling weapons to, even though Mexicans are not allowed to buy firearms in the US or even in their own Country. Every time an American lights up a cigarrete of maryjuana or crack, each time somebody inhales a line of coke, or shoots up heroin or fentanyl in a vein, a Mexican soldier or policeman dies along with all those that were surrounding him. No wonder that in the last six years 198,700 Mexicans had a violent death. True: many of them were members of Cartels, but many more were innocent bystanders which the Mexican authorities call euphemisitically “collateral damage”. And this casualties, dead or wounded, are what makes Mexico hit the news all over the world. Long story short: drugs from the South have until now only two ways of being transported illegally to the US. By land is forcefully through Mexico; by sea by the West and East coasts. Although someday, it will be through Canada. As long as American citizens demand them by the bulk, drugs will keep finding ways (and people) to enter the US borders. Egotistically we could say that´s not a Mexican problem. Drugs are not only a health problem for the US. Way down they are the telltale signs of deep sociological problems. Can the US authorities cope with both ussues? I really hope they can… and will.